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Los diálogos o negociaciones de paz entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las FARC, también conocidos como proceso de paz en Colombia, son las conversaciones que se están llevando a cabo entre el Gobierno de Colombia (en representación del Estado) y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Estos diálogos tuvieron lugar en Oslo, Noruega y en la actualidad se desarrollan en La Habana, Cuba. Su objetivo, según el gobierno, es la terminación del conflicto; según las FARC, el «buscar la paz con justicia social por medio del diálogo», según palabras de Iván Márquez, uno de los miembros del equipo negociador de las FARC. El proceso fue suspendido tras el secuestro de un general del ejército, luego de su liberación, se reanudaron los diálogos el 10 de diciembre del mismo año. Se habia trasado como fecha límite para la culminación de los diálogos de paz entre las partes el 23 de marzo de 2016, pero por «diferencias de fondo» en puntos claves de la negociación, no se cumplió en el tiempo previsto.
Antecedentes
Véase también: Diálogos de paz entre el gobierno Pastrana y las FARC
Siendo los años de la Política de Seguridad Democrática, el entonces comisionado de Paz, Frank Pearl, en representación del gobierno de Álvaro Uribe buscó negociar clandestinamente con las FARC (entre otros funcionarios del gobierno)3 y bajo condiciones similares a las actuales: sin cese al fuego e incluso desmilitarizando territorio colombiano (lo que se conoce como zonas de distensión).No obstante, a causa de la entrega del cadáver de Julián Ernesto Guevara, quien falleció en retención por la guerrilla, los acercamientos de ese gobierno con la insurgencia quedaron estancados6 hasta la llegada de Santos a la presidencia;7 3 aunque siendo presidente electo, Juan Manuel Santos recibió un "informe de empalme" de Pearl, por medio del cual éste le enteraba del estado en que habían quedado los fallidos acercamientos.
Durante el año 2011, mediante la promulgación de la Ley de víctimas y restitución de tierras, el ya posesionado presidente Santos manifestó a la guerrilla su intención de retomar las discusiones,8 lo cual derivó en una serie de comunicaciones secretadas por medio de recados entre la subversión y el gobierno. Dichos enlaces dieron lugar al establecimiento de reuniones presenciales en Cuba; los delegados del gobierno colombiano para tales encuentros fueron el consejero presidencial para la reintegración Alejandro Éder y Jaime Avendaño, funcionario de la presidencia desde el gobierno de Belisario Betancur, en tanto que la delegación de las FARC fue conformada por Rodrigo Granda, guerrillero liberado durante el gobierno Uribe, y Andrés París, uno de los ideólogos de esa organización, quien también estuvo en las negociaciones del Caguán. Finalmente, tras varias escenas de discusión, las partes optaron por la elaboración de una agenda y en su defecto, la organización del próximo lugar en donde continuarían dialogando.
Una vez establecidos los parámetros por medio de los cuales se llevarían a cabo los próximos encuentros, Santos incluyó en su delegación a Frank Pearl, quien ejercía como ministro de ambiente, a su asesor de seguridad nacional Sergio Jaramillo, al exvicepresidente Humberto de la Calle y por último a su hermano Enrique Santos, exdirector del periódico El Tiempo. Según la revista Semana, la inclusión de Enrique generó credibilidad en el proceso, primero por tratarse de un familiar cercano y segundo por la «posibilidad de conversar con uno de los pocos colombianos que los conoce personalmente».9 Como respuesta, las FARC delegaron a Mauricio Jaramillo, comandante del Bloque "José María Córdoba", a Marcos Calarcá, conocido por su experiencia en temas de negociaciones bilaterales, Rodrigo Granda denominado como canciller de las FARC, y por último a Andrés París; todos, miembros del Secretariado del Estado Mayor Central.
Ya designadas sus respectivas delegaciones, como parte del proceso, el gobierno y las FARC designaron a Cuba y Noruega como países garantes, a Cuba, por haber sido la sede de los primeros encuentros y a Noruega por ser un país con tradición en temas de resolución de conflictos, también porque varios políticos y diplomáticos poseen un amplio conocimiento en temas relacionados con el conflicto armado en Colombia. Posteriormente, las partes discutieron la necesidad de nombrar a más facilitadores y es entonces cuando la guerrilla escoge a Venezuela y el gobierno a Chile.
En febrero de 2012, tanto los países participantes como los facilitadores, procedieron a encontrarse en un sitio estratégico para continuar con los debates. Con la intención de preservar la confidencialidad del proceso, las delegaciones no departieron entre sí, tampoco dialogaron con civiles cubanos. Para el mes de agosto se desarrollaron diez sesiones preparatorias: cada una constaba de cuatro a ocho días, en total, se contabilizaron sesenta y cinco sesiones. Durante esos meses, el equipo negociador del gobierno mantuvo constantes viajes hacia Cuba y viceversa, con la excepción de Frank Pearl quien permaneció todo el tiempo en Cuba.
En agosto de 2012, en la ciudad de Cartagena, Uribe dijo a un medio de comunicación que el gobierno Santos estaba negociando clandestinamente con las FARC en Cuba; declaraciones que el ministro de defensa Juan Carlos Pinzón y la canciller Holguín rechazaron.13 No obstante, con el transcurrir de los días los rumores se acrecentaron y el día 27 de agosto, en una de sus emisiones, la cadena TeleSUR amplió la información al respecto;14 horas más tarde, el máximo líder de la guerrilla Ejército de Liberación Nacional alias "Gabino" comunicó que dicha organización estaba interesada en la supuesta mesa de concertación.15 Posteriormente el presidente Santos confirmó que en efecto se estaba dialogando con las FARC en Cuba.
El 4 de septiembre de 2012, tras afirmaciones del expresidente Álvaro Uribe sobre las negociaciones del Gobierno con la guerrilla de las FARC en Cuba (y una posterior negación de los hechos, por parte de la canciller María Ángela Holguín), el Presidente Juan Manuel Santos confirmó la noticia mediante una alocución, destacó que "no se repetirán los errores del pasado" que se procedería con prudencia, y que la Fuerza Pública no detendrá su accionar; lo propio hizo alias "Timoléon Jiménez" con un vídeo en diferido, destacando que las FARC llegaban a la mesa "sin rencores ni arrogancia". Horas antes, alias "Gabino", el máximo jefe del Ejército de Liberación Nacional (la otra guerrilla activa del país) manifestó la intención de esa organización de participar en la, hasta entonces, rumoreada mesa de concertación. La noticia de la confirmación de los diálogos generó diferentes reacciones y escepticismo, algunas a favor y otras en contra, éstas últimas basándose en las fallidas negociaciones de 2002 en el Caguán (Colombia). La reacciones favorables se toman sobre la base de los acercamientos y los diálogos, aquellos que conlleven a la erradicación de todo tipo de conflictos.
Por su parte, la Iglesia Católica colombiana, que ha participado de garante en escenas humanitarias con las FARC, se ofreció para ejercer el mismo rol.
Negociación
La agenda está integrada por cinco puntos, algunos de los cuales coinciden con proyectos que el gobierno de Santos previamente impulsó, como un proyecto de ley del ministro de agricultura Juan Camilo Restrepo, la ley de víctimas y la comisión de la verdad.
Negociadores
El total de integrantes por cada delegación está limitado a un número de treinta personas, diez de las cuales son las que pueden participar de la mesa por ocasión. Cada comisión dispone de un jefe, no obstante todos los miembros son negociadores y tienen acceso a la divulgación de comunicados conjuntos y unilaterales.
La delegación que designó el gobierno de Santos está liderada por el exvicepresidente Humberto de la Calle y ha contado con la participación también de Sergio Jaramillo Caro, Frank Pearl (excomisionado de paz), Luis Carlos Villegas (empresario colombiano), Enrique Santos (hermano del presidente), Alejandro Éder (consejero presidencial), el general en retiro de la policía Óscar Naranjo, y el también retirado, general del ejército Jorge Enrique Mora, entre otros. En tanto que la delegación de las FARC está integrada por alias Iván Márquez (como jefe negociador), "Jesús Santrich", "Rodrigo Granda", "Simón Trinidad" (quien se encuentra recluido en una cárcel de Estados Unidos), "Andrés París", "Marcos Calarcá", "Pablo Catatumbo" (quien ingresó al equipo, meses después del inicio del proceso), Tanja Nijmeijer (insurgente de origen holandés), "Sargento Pascuas", "Mauricio Jaramillo", entre otros.
Comisión de las FARC
La delegación de la insurgencia está liderada por el comandante del Bloque Caribe Luciano Marín Arango, Iván Márquez; Jorge Torres Victoria alias Pablo Catatumbo, comandante del Bloque occidental y quien ingresara a la delegación meses después de iniciadas las conversaciones; Rodrigo Granda, quien estuvo preso y cuya captura derivó en una crisis diplomática entre el gobierno colombiano de Uribe con el venezolano del fallecido Hugo Chávez. Andrés París, alto mando del bloque oriental y negociador del Caguán, Luis Alberto Albán Burbano alias "Marcos Calarcá", miembro de la comisión internacional de las FARC. Seusis Pausivas Hernández alias "Jesús Santrich" jefe en el Bloque Caribe. Alias "Rubén Zamora", comandante del frente treinta y tres. Todos, a excepción de Zamora, miembros del Secretariado del Estado Mayor Central. Asimismo, la delegación está también integrada por alias Yuri Camargo, Victoria Sandino Palmera, la guerrillera holandesa Tanja Nijmeijer alias "Alexandra Nariño", entre otros.
Comisión del Gobierno
Por su parte, la delegación del gobierno del presidente Santos es liderada por el exvicepresidente Humberto de la Calle, quien fuera constituyente en 1991. Frank Pearl, exministro de ambiente y excomisionado de paz, Sergio Jaramillo, sucesor de Pearl como comisionado de paz y Luis Carlos Villegas, presidente de la ANDI "Asociación Nacional de Industriales". Los generales en retiro del ejército y la policía Jorge Enrique Mora y Óscar Naranjo respectivamente, también son miembros de la comisión oficial.
Puntos en discusión
En el "Acuerdo General" mencionado,26 se definieron los siguientes puntos de negociación:
1. Política de desarrollo agrario integral
Las FARC han enfocado su propuesta agraria en la creación de lo que estas llaman Territorios Campesinos, que serían territorios de propiedad de la colectividad y manejados por los personajes que la comunidad eligiese para tal fin. Estarían conformados por las actuales Zonas de Reserva Campesina que estarían conformados por 8 millones de hectáreas y por lo que las FARC denominan Zonas de producción campesina de alimentos con 6 millones de hectáreas.
No se ha especificado si se les facilitaran los trámites a los ex-integrantes de las FARC para constituir estos territorios o si accederán a territorios campesinos ya constituidos.
Según las FARC, una vez se firmen los acuerdos: "Los territorios campesinos gozarán de autonomía política, administrativa, económica, social, ambiental y cultural, y en la administración de justicia a través de los mecanismos de la justicia comunitaria. La autonomía se comprende en términos de la capacidad de autogobierno, autogestión y autodeterminación...los territorios campesinos contarán con recursos de origen constitucional, con destinación específica para ellos...de una destinación específica creada de un porcentaje del impuesto al latifundio improductivo, ocioso o inadecuadamente explotado"
Todo esto requerirá a su vez una reforma que permita que estos territorios campesinos se puedan constituir en lo que antes eran zonas de reserva forestal, de baldíos y de latifundios improductivos.
2. Participación Política
Las FARC, han pactado unas zonas afectadas por el conflicto y el abandono donde el Gobierno Nacional se compromete a crear en estas zonas un total de X Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz para la elección de un total de X Representantes a la Cámara de Representantes, de manera temporal y por X períodos electorales."
A su vez se ha señalado un aumento del presupuesto de los partidos políticos y una especial atención a los partidos que surjan de los diálogos de paz como el partido de las FARC, tanto para su acceso en medios como para la difusión de sus programas.
Las FARC-EP, junto al Gobierno Nacional participarán en las medidas de protección de los candidatos políticos tanto los opositores al proceso de paz como de sus sostenedores, se ha señalado que se implementará el voto electrónico y se expedirán cédulas por todo el país, para aumentar el caudal electoral.
Las FARC y sus líderes no tendrían ningún impedimento para participar en política y no tendrían que pagar ninguna pena carcelería.
3. Fin del Conflicto
La dejación de las armas por parte de las FARC (hecho que, aseguran, debiera estar acompañado de una reestructuración de las fuerzas militares) para su reintegro o ingreso a la vida civil por efectos del marco legal para la paz, proyecto que define la suspensión de proceso judiciales a subversivos. No obstante, la discusión de este punto podría verse dificultada por causa del Estatuto de Roma (suscrito por Colombia) que prohíbe que condenados por delitos de lesa humanidad tengan vida jurídica.
4. Solución al problema de las drogas ilícitas
El cultivo, la producción y tráfico de drogas ilícitas, ha influido en el conflicto armado y la financiación de guerrillas y paramilitares desde hace tres décadas.
Las FARC, plantearon priorizar la erradicación manual como principal método de erradicación de drogas en concertación con los cultivadores y productores de drogas ilícitas, se acordó que los cultivos de las plantas que correspondan a usos ancestrales no se pueden erradicar.
Las FARC junto al gobierno nacional, han sostenido que se considere al drogadicto como a un enfermo.
5. Determinar quiénes son víctimas del conflicto armado
Uno de los puntos a discutir es determinar quiénes son víctimas del conflicto armado (según reiterados comunicados de las FARC, ellos también son víctimas y el Estado ha sido un victimario).
Las FARC-EP, han señalado que el reconocimiento de las víctimas será por colectivos y "habrá un reconocimiento de la calidad de víctimas colectivas al Movimiento Gaitanista, a la Unión Nacional de Oposición, al Frente Democrático, al Partido Comunista Colombiano, a la Unión Patriótica, al Movimiento A Luchar y al Frente Popular, entre otras organizaciones políticas. La Unión Patriótica, por haber sido objeto de un genocidio político, será objeto de un reconocimiento especial." A su vez se considerarán víctimas campesinas, indígenas y sindicales.
«Las FARC EP no nos reconocemos como 'agente victimizante', sino como perseguidos, y en tal condición hemos ejercido nuestro derecho a la rebelión» Las FARC propusieron la conformación de una comisión de la verdad, que se encargue de lo anterior,39 ,33 comisión también prevista en la Ley del Marco Jurídico de la Paz.
En el desarrollo de la discusión del punto Víctimas, las delegaciones de la Mesa recibieron 60 delegaciones de víctimas del conflicto que compartieron con las partes sus visiones sobre el fin del conflicto y los ítems en discusión.
El acuerdo parcial de este punto fue signado en La Habana el 15 de diciembre de 2015 y contempla la puesta en marcha -tras la firma del Acuerdo Final- de una Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, una Jurisdicción Especial para la Paz y de medidas concretas de reparación, no repetición.
6. Mecanismos de refrendación de los acuerdos
Las FARC han insistido que el método de refrendación de los acuerdos sea una Asamblea Nacional Constituyente que tenga integrantes, tanto elegidos como surgidos de cuotas de participación asignadas, "la Asamblea estará compuesta por representantes de las fuerzas guerrilleras (...) en número que será definido como parte de un eventual Acuerdo final".40
Por su parte, el gobierno insiste en un plebiscito que avale los acuerdos, el cual fue aprobado por el Congreso de la República en 2015 mediante proyecto de ley, y que pasará a revisión por parte de la Corte Constitucional.41 En caso de quedar avalado por la Corte, la probable fecha para realizar el referendo sería entre junio y julio de 2016.
Costo Económico del Proceso de Paz
El gobierno nacional de Colombia suscribió un crédito externo de tipo programático con el KFW - Banco de Desarrollo Alemán, con el que el país dispondrá de hasta 100 millones de dólares para financiar temas relacionados con la paz por 10 años. A su vez el embajador de España en Bogotá, Ramón Gandarias, dijo que la Unión Europea estudia crear un fondo fiduciario para ayudar a Colombia a financiar el posconflicto. “Incluso, hay dos países europeos no miembros de la UE que ya han manifestado su disposición a participar, Suiza y Noruega”, dijo el embajador.
Reacciones
Recién el presidente Juan Manuel Santos confirmó la existencia de una mesa de diálogo, se produjeron diversas reacciones, a nivel individual y grupal, al interior de Colombia y en el exterior.
En Colombia
El sector del Uribismo y algunos en el Partido Conservador —como el procurador general Alejandro Ordóñez— se mostraron en contra de las discusiones, argumentando que no es factible un proceso de paz con las FARC sin el cese al fuego. Añadieron que mediante el marco jurídico para la paz, una ley propulsada por el gobierno y aprobado por el Congreso, los integrantes de la subversión acusados de delitos de lesa humanidad serían eximidos de tal responsabilidad y podrían participar en política y ser representantes en el congreso sin haber cumplido pena alguna.
Algunos sectores de izquierda, como el Polo Democrático Alternativo y Marcha Patriótica, se refirieron a la actitud de Uribe, expresando que no tenía autoridad moral para criticar el intento de Santos, pues durante su gobierno también se pretendió dialogar tanto con las FARC como con el ELN, bajo condiciones semejantes a la fallida Zona de distensión en el caguan.
Por su parte, el liberalismo, el Partido Verde, el Movimiento Progresistas, campesinos, estudiantes, indígenas, empresarios y líderes religiosos57 manifestaron su apoyo a los diálogos de paz, aduciendo que la única salida al conflicto armado son las concertaciones bilaterales.
Los expresidentes Belisario Betancur y César Gaviria, de igual forma, expresaron su apoyo.
Internacionales
En el concierto internacional, las reacciones sólo se presentaron después del anuncio de Santos. Gobiernos tanto de centro, norte y Suramérica saludaron las discusiones entre las FARC y el gobierno colombiano. A si mismo países de Europa y Asia también se mostraron a favor del nuevo intento de paz.
Son 47 los países que apoyan el proceso de paz, incluyendo los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas: Estados Unidos, Francia, Rusia, Reino Unido y China.
Organismos como la Unión de Naciones Suramericanas, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños,62 la Comunidad Andina, la Organización de Estados Americanos, la Naciones Unidas, la Unión Europea,66 entre otros, manifestaron su apoyo al proceso. Al tiempo que organizaciones no gubernamentales como Human Rights Watch abogaron porque ante la firma de un acuerdo entre las partes, no se dé impunidad a insurgentes condenados.
El Premio Nobel de Paz y expresidente de Sudáfrica, Frederik de Clerk, visitó Colombia y compartió la experiencia que vivió en su país, en un evento organizado por la Universidad del Rosario, que contó con la participación del Presidente Juan Manuel Santos en el marco del evento "El Futuro de un País en Paz"
Maria Cristina Magni

